viernes, 9 de septiembre de 2016
Un orden para nuestro caos
jueves, 5 de mayo de 2016
Consumiendo el tiempo
domingo, 27 de septiembre de 2015
Microcuento de Soledad.
domingo, 10 de mayo de 2015
Traición
martes, 7 de abril de 2015
Infinita
Guerra interna
viernes, 27 de febrero de 2015
Barba Azul
jueves, 26 de febrero de 2015
Somatizando
con una lucha encarnizada abierta de cabeza y corazón.
mientras unas manos trasparentes me agujerean el caparazón.
lo que queda de fachada.
restos de rímel acentúan las ojeras.
Dudo si ponerme la máscara o dejarme la cara lavada.
Aunque al final ni uno ni otro y sale este a medias tan extraño.
e, incluso, con la espalda de mi madre en contacto con el cuerpo.
aunque yo ya lo sabía,
que la angustia y el vacío han hecho daño
y que ahí tengo la herida.
lunes, 26 de enero de 2015
Hombre pájaro
Habla mucho, demasiado, parece que se ha quedado enganchado.
Y lleva una vida mirando al ave que dejó partir.
Le hizo unas alas de cristal plateado, él se quedó en tierra, pesaba demasiado.
viernes, 14 de noviembre de 2014
Corazón centrifugado
no me salen bien ni los moños de antes de la ducha.
Se ha roto la tetera y tengo promesa de no usar el microondas.
Caliento todo a fuego lento como si me sobrase el tiempo cuando,
en realidad, no hace más que faltarme y siempre acabo llegando
tarde.
jueves, 23 de octubre de 2014
Ulises
Ulises se ha marchado,
dice que se va de casa,
que no me encuentra en las paredes de Ítaca,
que se le ha vuelto grande
y, a la vez, demasiado pequeña.
Ha zarpado y ya atraviesa tormentas de recuerdos y
vuela en huracanes de pensamientos.
Sus ojos ya no se distinguen del mar,
los dos azules e infinitos.
Dice que se va,
pero para venir a buscarme
que él aún no sabe tejer mantas.
jueves, 16 de octubre de 2014
En el tres treinta y seis.
en un tres treinta y seis sin ascensor,
en el cero del 2.270,
en el último minuto de veintidós horas con dos.
la mano en tu cuello y la tuya en mi pierna.
Soy en el gesto inesperado,
en los besos de espaldas,
en el sello que recorre un AlemaniaEspaña.
en una esquina de pecho y brazo.
siempre que es a tu lado.
Aquí tengo el mundo bajo cero. El sol se ha escondido,
dice que se fuga con la luna.
Y de ti ahora sólo queda la almohada.
viernes, 8 de agosto de 2014
Una de Troyas
viernes, 13 de junio de 2014
Tiempo entretejido(s)
Unos jirones que se movían a golpe de viento e iban y volvían.
Perdidos de haber estado encadenados a una eterna espera,
sin saber qué es la libertad.
De uno de ellos un famoso diseñador había tejido un pañuelo
que albergaba todos los colores del universo.
Y, en él, aún, se escuchaba el estallido de las olas contra los muros de Ítaca o,
quizá, fuera el sonido sordo de las lágrimas de Penélope al golpear el suelo.
Todas aquellas que lo vestían, decían sentir lo mismo,
la presencia de unas manos del pasado que hablaban de ausencia,
rodeando su cuello.
domingo, 25 de mayo de 2014
Otro final para Asterión
sábado, 17 de mayo de 2014
Hielo
Abro los ojos, maldito dolor de cabeza. El cuerpo entumecido. Mierda, ya he vuelto a dormir en esa posición tan incómoda ahora estaré todo el día moviendo el cuello como si fuera la niña del exorcista. Qué erótico.
Camiseta ancha, bragas y piernas largas torneadas enrolladas entre las sábanas. Está llegando el verano.
Saco el coletero de la muñeca y me hago un moño improvisado. A él siempre le he gustado más con el pelo recogido. Podría escapárseme esa sonrisa soñadora pero no sonrío, hoy no. No me ha hecho falta alargar la mano en la cama para saber que vuelves a no estar aquí, conmigo.
Siempre se me termina yendo la cabeza entre unas cuantas cervezas de más. Oye, hacía mucho que no podía decir "acabo de hacer una locura por amor". Pero ya ves, otra vez me sumerjo en el eterno retorno. Aquí estoy, con un moño y en bragas pensando qué coño hice mal contigo, otra vez.
Miro las medias en el suelo. Rotas. Ayer debí de caerme o de tirarme por un precipicio. Analogías de medias y mi vida.
Suspiro en dirección al baño. En el espejo se reflejan los labios aún rojos y restos de rímel en las pestañas. Dos tirabuzones pelirrojos enmarcando la cara. Guapa, sí, guapa. Total, si no me lo digo yo, entonces ¿quién?
Tengo la vida suficientemente mordida para saber cómo disfrutarla sin terminar de arrancarme el corazón.
En la ducha el agua fría, que me deje el interior a su habitual temperatura ambiente. Que ayude a reconstruirme las murallas de hielo que ayer derribaste.
Me seco sin mimo. Me miro, y el espejo me la devuelve desafiante. El cabello empapado, corto, color fuego, sin peinar. Indomable, salvaje y siempre con ganas de aventura. Como yo.
Comienzo el ritual como cada mañana. Cuando termino de pintarme los labios, ya no hay restos de cenizas que barrer y sólo queda una barrera de cristal de hielo amurallando el corazón.





